La tradicional Confitería La Pasta Frola en 1910 se encontraba en la esquina
de Sarmiento y Carlos Pellegrini, viendo nacer años después al Obelisco y al
primer semáforo ubicado en esta esquina. En 1935 se muda hacia la Av.
Corrientes 1365, siendo esta su actual dirección.
Una de las confiterías más tradicional de la Ciudad de Buenos Aires, con
trayectoria de maestros pasteleros que amasan y cortan una mezcla esponjosa
con almendras, trabajándolas sobre mármol frío para conservar las
propiedades de los ingredientes.
En la Pasta Frola se suman masas italianas y españolas: ensaimadas,
panellets, tortells; y las alemanas: strudel, y tarteletas.
Hay doce maestros pasteleros, cada cual con su especialidad.
Sus productos ya son un referente del "sabor del Centro". Tienen el sabor de"siempre" porque son fabricados de la misma forma. Esta magia del sabor que
permanece inalterable en el edificio de la memoria, como decía Proust, y
poder degustar -por ejemplo- un sfogliattelle similar a la que comían
nuestros abuelos a la salida del teatro Apolo, son parte del éxito de La
Pasta Frola.
Hoy trabajan 35 personas y están al frente Remigio Piñeiro y Alfredo Álvarez.
No podemos dejarlos sin llevarnos algo frágil, dulce o salado, como un pedacito de Buenos Aires..